EL DIARIO DE HOY

                       

Lunes 04 de abril del 2005


 

 

Yek shiajsikan tik ne nitamachtiluy

Bienvenidos a mi escuela

Concultura, la Universidad Don Bosco y maestros de seis escuelas de Sonsonate se han unido para preservar el náhuatl. Todos desean que el proyecto tenga aceptación.

Nuria Romero
El Diario de Hoy

 




 

 


A inicios del año escolar de 2004, cuando la maestra Sandra de Caridad saludó a sus alumnos de segundo grado con la frase: “Yek tunal, yek shiajshikan”, los estudiantes, sin comprender, comenzaron a reir.

Al instante les explicó que había hablado en náhuatl, y que eso significaba: “Buenos días, bienvenidos”, además les anunció que desde ese día ella les enseñaría esa lengua tres horas a la semana.

De Caridad, del Centro católico Pavlo Sexto, de Nahuizalco, recuerda que al principio los niños no paraban de hacer bromas, pero con el tiempo se interesaron en el dialecto.

Un año después, la enseñanza continúa con un grado mayor de dificultad (ésta es por niveles), con los mismos alumnos, que hoy cursan el tercer grado. En total, Sandra y su compañera Lidbia Martínez atienden un promedio de 110 colegiales. Ambas comenzaron con 70.

Y es que el amor por preservar esa lengua les motivó, en 2003, –junto con otros dos maestros de diferentes escuelas de Sonsonate– a ser parte del plan piloto Revitalización de la lengua náhuatl o pipil, promovido por la Universidad Don Bosco y el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura).

Se instruyen. Los maestros reciben capacitación al final de cada año escolar. Foto EDH / Giovanni Lemus

Por pasión

Las dos instituciones pretenden impulsar la enseñanza de la lengua a los niños de segundo grado de escuelas localizadas en áreas donde existan nahuablantes.

“Cuando nos comentó Alan King (precursor del proyecto) nos pareció interesante la idea. A mí siempre me ha gustado lo folclórico”, expresó De Caridad.

Es así como a finales de ese año, 15 profesores de educación básica de los centros de estudio de Izalco, Nahuizalco y Santo Domingo de Guzmán empezaron las capacitaciones en la Casa de la Cultura de Izalco.

Al final, sólo cuatro decidieron continuar. En el 2005 se incrementó el doble de educadores.

Método


Sandra inicia la clase haciendo ademanes alusivos a una palabra, para que los alumnos la adivinen en náhuatl.
“La metodología que empleamos es interactiva, basada en el método comunicativo”.
Cuando aciertan, prosigue con la fase del modelaje, que consiste en hacer que cada infante repita lo aprendido. Luego, lo hacen todos juntos.

Dos generaciones. Neftalí junto a María escuchan a la tatarabuela del primero. Foto EDH / Giovanni Lemus

“Esta fórmula es efectiva, porque el alumno interioriza la respuesta y es capaz de utilizarla en otro contexto”.

Para la jornada emplean los libros: el Ne Nawat, tutaketzalis (El náhuatl, nuestra lengua) y el de ejercicios Amatzin 1 (Cuaderno 1).

Náhuatl, revive

El primer intento por revitalizar esta lengua surgió en 1986 con el proyecto Rescate del idioma náhuatl en El Salvador, Pero fue hasta en 2003, gracias a la firma de un convenio entre la Universidad Don Bosco y Concultura, que se empiezan a ver los frutos.

En ese año ponen en marcha el plan piloto sobre Revitalización de la lengua náhuatl o pipil, con niños de segundo grado.

En el proyecto interviene el lingüista Alan King y Jorge Lemus, del centro de educación superior.

Sistema. El método es interactivo durante el año. Foto EDH / Giovanni Lemus

“El objetivo era revivir esa lengua en los niños. Seleccionamos Sonsonate porque es donde más gente habla el idioma y queremos que los infantes al llegar a su casa lo practiquen con su familia”, expresó Lemus.

Es así como van a este departamento a pedir a las escuelas la colaboración de sus maestros.

Hasta la fecha cuentan con ocho educadores distribuidos en la Escuela Mario Calvo Marroquín y el centro Escolar Quebrada Española, ambas de Izalco; Centro Católico Pavlo Sexto, el Colegio Nueva Esperanza, Centro Escolar Anal Arriba, todas de Nahuizalco; y en el Centro Escolar Santa Teresa, de Armenia.

En el 2004, debido a la falta de recursos sólo se imprimieron textos para los maestros. Fue hasta en marzo de 2005 que cubrieron la demanda estudiantil.


Proceso
- El proyecto se inició en el 2003. A finales de ese año buscaron a maestros de los lugares donde habían más hablantes de náhuatl para capacitarlos. El lingüista Alan King elaboró las guías de enseñanza.
- En 2004, empezaron a impartir clases.
- En 2005, Concultura publicó tres mil libros para repartirlos a alumnos de las seis escuelas participantes